Nuestra respuesta al Señor nos lleva a vivir en apertura, con sencillez y alegría la acción del Espíritu. Apoyadas en la fidelidad Divina queremos responder con nuestra fidelidad a la llamada del Señor en el acontecer de cada día; siendo la Virgen María nuestro modelo de vida Consagrada, quien generosamente respondió con su Fiat al anuncio del Ángel, y así quedó entregada totalmente a la disposición de Dios convirtiéndose en el prototipo de la mujer consagrada para Cooperar con Jesús en su Obra. .
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Enriquecidas por la misma vocación, para poder responder mejor a sus exigencias y fomentar la necesaria fraternidad, las Hermanas Cooperadoras nos organizamos en Comunidades locales, formando como “pequeños cenáculos de apóstoles” que gozan de la presencia del Señor Resucitado y que perseveran en oración con María la Madre de Jesús.

Nuestras comunidades estan en los siguientes paises: